Rehabilitación superficial de firmes de carretera

rehabilitación estructural de firmes

Hace algún tiempo en nuestro Blog sobre Ingeniería de Carreteras te hablamos sobre la rehabilitación estructural de firmes con pavimento bituminoso, que son los firmes más comunes en nuestras carreteras. En ese post te mostramos cuales son las principales técnicas empleadas para la recuperación de un firme cuya capacidad resistente se encuentra mermada, lo que suele traducirse en daños superficiales. Hoy queremos hablarte sobre la rehabilitación superficial de firmes que es la otra gran rama en la que se divide la rehabilitación de firmes, y lo vamos a hacer siguiendo lo establecido en la Norma 6.3-IC “Rehabilitación de firmes” que puedes descargar en la sección “Normativa” de esta web.

Portada Norma 6.3-IC Rehabilitación de firmes
Norma 6.3-IC “Rehabilitación de Firmes”

¿Cuándo es necesario efectuar la rehabilitación superficial de firmes?

La rehabilitación superficial de un tramo de carretera estará justificada cuando se dé alguno de los siguientes supuestos:

  1. Cuando sin ser necesaria la rehabilitación estructural, el estado superficial del pavimento presente deficiencias que afecten a la seguridad de la circulación, a la comodidad del usuario o a la durabilidad del pavimento. Las deficiencias que suelen indicar esta necesidad son: un pavimento deslizante por pulimento o por falta de macrotextura, un pavimento deformado longitudinal o transversalmente con una regularidad superficial inadecuada, o un pavimento fisurado, descarnado o en proceso de desintegración estructural.
  2. Cuando una vez tramificada la carretera quedasen tramos de longitud inferior a 200 metros que no precisen rehabilitación de ningún tipo, pero esté comprendido entre dos tramos que si la necesiten, para dar continuidad a la superficie de rodadura.
  3. Por razones de conservación preventiva, cuando aún no siendo necesaria, se prevea que lo vaya a ser a corto plazo.

El tipo de actuación a realizar será consecuencia de un estudio técnico-económico, al igual que ocurre en las rehabilitaciones estructurales.

Objetivos de la renovación superficial

La rehabilitación o renovación superficial tiene por objeto restaurar o mejorar las características superficiales del pavimento, adecuándolas a sus necesidades funcionales y de durabilidad. A diferencia de la rehabilitación estructural, no tiene por finalidad aumentar la capacidad resistente del firme (aunque en determinados casos puede hacerlo).

Cuando además queramos reducir el ruido de rodadura, podremos recurrir al empleo de capas de rodadura drenantes o de mezclas bituminosas discontinuas en caliente.

Hay tres características superficiales básicas que vamos a tratar de mejorar con la rehabilitación superficial: adherencia neumático-pavimento (textura y resistencia al deslizamiento), regularidad superficial y tratamiento de grietas. Veamos en detalle como mejorar cada una de estas tres características:

Adherencia neumático-pavimento

La extensión de una capa de rodadura bituminosa proyectada para mejorar la regularidad superficial o para realizar una rehabilitación estructural, contribuirá a mejorar la adherencia neumático-pavimento. Es por ello que solo se recurrirá a un tratamiento exclusivo para mejorar dicha adherencia si ya se dispone de una adecuada regularidad superficial y una capacidad estructural suficiente.

En el caso de carreteras con categoría de tráfico pesado T00 y T0 o con una IMD por calzada superior a 10.000 veh/día, se proyectará un tratamiento con mezcla bituminosa discontinua en caliente. En los demás casos se podrá proyectar una lechada bituminosa. En el caso de carreteras con categorías de tráfico T32 y T4, podrá optarse por un riego de gravilla, excepto que se trate de una vía de servicio no agrícola de autopista o autovía, en cuyo caso se dispondrá una lechada bituminosa.

De manera puntual, y a la espera de un tratamiento definitivo con aporte de material, se podrá mejorar la textura superficial por medio de técnicas de microfresado superficial o de ranurado.

Las actuaciones de renovación de la textura superficial deberán aplicarse a todo el ancho de la calzada, excepto si su espesor es inferior a 1 cm., en cuyo caso podrá limitarse a la anchura de uno o varios carriles.

Superficie tras fresado y previa extensión de nueva rodadura

Regularidad superficial

Para corregir deficiencias en la regularidad superficial en cualquier tipo de pavimento se utilizan técnicas de eliminación (mediante cepillado o fresado), recrecimiento, o una combinación de ambas.

Cuando se lleven a cabo este tipo de actuaciones, los valores máximos del IRI (Índice de Regularidad Internacional) a alcanzar serán los indicados en la siguiente tabla:

Valores máximos del IRI que deben obtenerse en recrecimientos

Siempre que sea posible y ante la dificultad de ejecutar recrecimientos de espesores muy variables, los defectos en la regularidad superficial se corregirán por medio de un cepillado de la superficie.

En los pavimentos de hormigón, el escalonamiento producido en las juntas deberá corregirse siempre que supere los 3 mm, o cuando el IRI del tramo supere los valores indicados en la tabla anterior. Esta corrección podrá lograrse por medio del fresado de la junta o de la inyección de lechada debajo de la losa.

Tratamiento de grietas

Aunque el sellado de grietas en un pavimento bituminoso es una operación habitual de conservación, puede darse el caso de que en zonas no tratadas existan grietas reflejadas o de origen no estructural. En este caso, se sellarán siempre que la longitud de sellado sea inferior a 3 km. por kilómetro de calzada, incluso si estuviera previsto un recrecimiento del firme en dichas zonas. En el caso de que la longitud de sellado fuera superior a 3 km. por kilómetro de calzada, se realizará un estudio para determinar sus causas y su posible evolución, decidiendo si se lleva a cabo el sellado o por el contrario se procede a eliminar y reponer dicha capa.

En los pavimentos de hormigón, los defectos tales como grietas de retracción, fisuración, descarnaduras, etc., deberán corregirse mediante reparaciones de espesor parcial de la losa. Este procedimiento consiste en eliminar el hormigón dañado y sustituirlo por un hormigón o un mortero de unas características específicas. La reparación se proyectará sobre un rectángulo que englobe totalmente el defecto a subsanar.

En los pavimentos continuos de hormigón armado, las grietas transversales finas (abertura inferior a 1 mm) no requerirán ningún tipo de actuación. Si la abertura fuese mayor a 1 mm se realizará igualmente una reparación de espesor parcial de la losa.

Sellado de grietas

La rehabilitación superficial de firmes debe ser en todo caso el resultado de un estudio detallado del firme existente, definiendo la solución más adecuada en cada caso, y siempre teniendo en cuenta que una determinada solución solo es valida para tramos homogéneos en cuanto a su estado superficial, por lo que dentro de una misma carretera puede ser necesario acudir a distintas soluciones. ¿Te gustaría saber más sobre Ingeniería de Firmes y Pavimentos? Echa un vistazo a nuestro completo curso en el que podrás disfrutar de más de 6 horas de vídeo-tutoriales centrados en el proyecto, construcción y mantenimiento de firmes ¿A qué esperas para dar el siguiente paso en tu carrera profesional?

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